Me como una uña, un nudo se forma en mi estomago. Lo normal se vuelve irritante y me canso con extrema facilidad.
La cabeza me explota.
Ya no tengo hambre, mis ojos se secan. De golpe una pierna, con aparente independencia, se transforma en un metrónomo.
Estoy ansioso.
En algún momento el ritmo cesara, el hambre volverá, me tranquilizare y escupiré la uña.
Recién ahí podré seguir trabajando.
Etiquetas: ansiedad, irritabilidad, monotonía
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