Recién, volviendo de almorzar, pude prestar atención a un hecho del que quizás alguna vez fuimos autores.
La gente que estaba esperando el semáforo iba lentamente avanzando sobre la calle aun estando el indicador peatonal en rojo. Parece una pavada, pero la forma en que se abalanzaban hizo preguntarme: 

¿Cual es el apuro de la gente?

Y ahí mire alrededor y vi que estas personas estaban aceleradas. Empecé a pensar en dos ejemplos que son temas recurrentes en charlas con amigos:

-Cuando caminamos no respetamos las señales peatonales, y renegamos de los automovilistas que se detienen sobre la senda peatonal.
-Cuando andamos en auto, odiamos a los peatones que se tiran abajo de nuestro vehículo auto, y cuando tenemos oportunidad usamos la bocina como extensión de nuestra ira o nos paramos sobre el camino del peatón.

Solo con esto, creo que hay algo claro:

No hay respeto hacia el otro. Se pretenden los derechos, pero no las obligaciones.
Se me ocurre que nuestra sociedad está en una etapa adolescente.

¿Vos respetas al otro?

2 comentarios:

  1. Anónimo dijo...

    coincido plenamente. La sociedad seria buena cuando cada uno mire mas allá de si  

  2. Germán dijo...

    Trato de ser un... llamemosle... "obligado", es difícil, no tiene garantías de tener suerte de gratificación alguna, pero es una camino que uno elije, como todo... están siempre los que se creen que por hacer lo que "todos" quieren o "todos" hacen son vivos...Digo como soy porque la verdad no tiene sentido emitir las mismas observaciones una y otra vez sobre un asunto que no existiría si la sociedad tuviese mejor comunicación. Ya todos sabemos que la sociedad es una suerte de pendeja*...

    *alguna feminista que no sabe leer entre letras se va a quejar?