"Esto es muy fácil amigo, solo se necesitan tres cosas para escribir: un lápiz, un papel y una cabeza.
Yo nunca pensé que podría hacerlo, pero acá me ve, soy profesor. Así que le aseguro que no se arrepentirá de este pequeño curso de escritura que le vengo a ofrecer."
Esas fueron las últimas palabras de quien quiso alguna vez enseñarme a escribir, a cambio de unas monedas. Murió de un ataque cardiaco en ese mismo momento. Al haber perdido una oportunidad tan barata de ingresar a las letras, acabo de decidir ser un hombre de ingeniería con un pensamiento moderadamente rígido.
Estas líneas no son mi primer escrito, solo son un simple epitafio para este difunto.

Vendedor de escritura fácil y barata, estarás siempre en nuestros corazones.

Que en paz descanses.

0 comentarios: